Medicina letal: la epidemia de opiáceos en estados unidos y el oxycontin

En los últimos años, se ha hecho cada vez más evidente el impacto devastador que los opiáceos han tenido en la sociedad estadounidense. Una de las series más recientes que aborda este tema es medicina letal (título original: Painkiller), disponible en Netflix. Esta miniserie explora el origen de la epidemia de opiáceos en Estados Unidos y pone el foco en el papel del fármaco OxyContin y la compañía que lo distribuye, Purdue Pharma.

Índice

El origen de la epidemia de opiáceos en Estados Unidos

En la década de los 90, la farmacéutica Purdue Pharma buscaba un nuevo medicamento que lanzar al mercado. Su objetivo era ampliar el nicho de pacientes para sus productos, ya que su único medicamento en ese momento, la morfina en comprimidos de liberación prolongada, tenía un público muy específico: pacientes oncológicos en cuidados paliativos.

Así fue como Purdue Pharma decidió apostar por la oxicodona, comercializada como OxyContin. Esta sustancia es un opioide de prescripción médica destinado al tratamiento del dolor intenso y prolongado.

La estrategia de marketing de Purdue Pharma

Para promover el uso de OxyContin, Purdue Pharma llevó a cabo una agresiva campaña de marketing dirigida a médicos y sectores académicos de la medicina. La compañía organizó más de 40 conferencias nacionales sobre el control del dolor, a las que asistieron miles de profesionales de la salud. Además, implementaron un sistema de bonificaciones para incentivar a su red de representantes a aumentar las ventas de OxyContin.

Estas estrategias de marketing tuvieron éxito y las recetas de OxyContin se multiplicaron de manera alarmante. En solo cinco años, las recetas para el dolor no relacionado con el cáncer aumentaron en un 825%. Las ventas de OxyContin también se dispararon, pasando de 48 millones de dólares en 1996 a más de mil millones de dólares en el año 2000.

El problema de la adicción a los opiáceos

La oxicodona, el principio activo de OxyContin, tiene un alto potencial adictivo, tanto físico como mental. A medida que aumentaba el número de personas que consumían OxyContin, también aumentaba el número de adictos a los opiáceos en Estados Unidos.

Según datos del Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), desde 1999 hasta 2021 han muerto más de 645,000 personas en Estados Unidos por sobredosis de opiáceos. Esta situación ha llevado a considerar esta crisis como una epidemia.

Consecuencias legales para Purdue Pharma

En 2020, Purdue Pharma se declaró culpable de tres delitos federales relacionados con la fabricación y distribución de OxyContin. La compañía pagó una multa de 500 millones de dólares por su papel en la crisis de los opiáceos. Sin embargo, este acuerdo ha sido objeto de críticas, ya que se considera que protege a la familia propietaria de Purdue Pharma, los Sackler.

En 2021, la cifra de la multa se aumentó a 500 millones de dólares. A pesar de estos acuerdos, la Corte Suprema revisará el caso en diciembre de este año, ya que el gobierno de Joe Biden considera que el acuerdo original ofrecía protección jurídica a los Sackler frente a las múltiples demandas pendientes.

La situación de los opiáceos en España

A diferencia de lo que ocurre en Estados Unidos, en Europa y en España la situación es diferente en cuanto a la regulación de los opiáceos. La Agencia Europea del Medicamento tiene una mayor independencia frente a las compañías farmacéuticas, lo que garantiza una mayor vigilancia en el uso y la prescripción de estos medicamentos.

No obstante, en España existe otro problema relacionado con las benzodiacepinas, un tipo de fármacos con potencial adictivo. España lidera el consumo mundial de estas sustancias, lo que plantea preocupaciones similares a las generadas por los opiáceos en Estados Unidos.

La serie medicina letal (Painkiller) aborda de manera cruda y realista la crisis de los opiáceos en Estados Unidos y el papel de OxyContin en esta epidemia. A través de una estrategia de marketing agresiva, Purdue Pharma logró aumentar significativamente las ventas de OxyContin, lo que llevó a un aumento alarmante de la adicción a los opiáceos en el país.

Aunque la situación en España es diferente, es importante estar alerta y tomar medidas para prevenir el abuso y la adicción a los medicamentos, tanto opiáceos como benzodiacepinas. La regulación y la vigilancia son fundamentales para garantizar un uso adecuado de estos fármacos y evitar crisis similares a la que se vive en Estados Unidos.

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