Reflejos arcaicos en recién nacidos: evaluación y funciones

La medicina arcaica se refiere a las prácticas médicas antiguas que se utilizaban en el pasado para evaluar y tratar a los pacientes. En el ámbito de la neonatología, una parte importante de las primeras atenciones al nacimiento se dirige a la realización de un examen neurológico en el que se evalúan los reflejos arcaicos del recién nacido. Estos reflejos primitivos son reacciones involuntarias que realizan los bebés ante estímulos y que favorecen su supervivencia durante las primeras etapas de su desarrollo.

Índice

¿Qué son los reflejos arcaicos y por qué deben valorarse?

Los reflejos arcaicos son un conjunto de reacciones involuntarias que realiza el recién nacido ante la aparición de estímulos y que favorecen su supervivencia durante las primeras etapas de su desarrollo. Estos reflejos son una parte importante del sistema neurológico del bebé, ya que su sistema nervioso no está lo suficientemente maduro como para realizar movimientos controlados y coordinados de manera voluntaria.

Cada uno de los reflejos arcaicos tiene una función específica dirigida a la alimentación, defensa o locomoción, entre otras. Estos reflejos primitivos irán perdiendo intensidad y desapareciendo a medida que el bebé se desarrolla y adquiere patrones de movimiento más complejos.

La evaluación de los reflejos arcaicos es importante porque su ausencia o falta de integración en sistemas más complejos puede indicar una disfunción o problema en el Sistema Nervioso Central del bebé. Además, muchos de estos reflejos pueden desaparecer en caso de complicaciones como la hipotermia o la asfixia neonatal, lo que evidencia una situación crítica del neonato.

¿Cómo se evalúan los reflejos arcaicos?

Existen una gran cantidad de reflejos primitivos asociados al nacimiento, pero en la práctica clínica solo es necesario evaluar una parte de ellos. Es importante ajustar el examen a aquellos que sean necesarios para evitar que el bebé se canse durante las pruebas y movimientos.

Para realizar la evaluación de los reflejos arcaicos, se recomienda que el bebé se encuentre en un estado de alerta tranquila o somnoliento. En caso de que el bebé esté dormido, la evaluación será menos precisa. El examen no se puede realizar si el bebé está llorando o en estado de alerta.

La evaluación de los reflejos arcaicos se basa en dos parámetros principales: la intensidad y la cronología. Los reflejos suelen presentarse en su máxima intensidad durante las primeras 4 semanas de vida, luego comienzan a disminuir hasta desaparecer entre las 8 y 12 semanas. Si el bebé sigue presentando los reflejos de forma clara después de las 12 semanas, puede indicar la presencia de una patología en el sistema nervioso.

Reflejos arcaicos que deben ser evaluados

  • Reflejo de succión: Este reflejo se comprueba introduciendo en la boca del bebé el pezón de la madre, un chupete o simplemente el dedo. El bebé realizará movimientos rítmicos y coordinados de lengua y boca al contacto en la boca con el objeto. Este reflejo es importante para la alimentación oral.
  • Reflejo de búsqueda: Este reflejo se activa cuando se aplica un estímulo en la mejilla del bebé. El bebé gira su cabeza hacia el estímulo, abre la boca y desplaza labios y lengua. Este reflejo está relacionado con el reflejo de succión y es importante para la alimentación del bebé.
  • Reflejo Moro: Este reflejo se evalúa poniendo al bebé sobre una superficie dura y semisentado. El bebé realiza una serie de movimientos que incluyen la extensión y abducción de los brazos, la aducción de los brazos en forma de abrazo y el llanto o gesto de ansiedad. Este reflejo evalúa la amplitud y velocidad del movimiento y la capacidad del bebé para aprenderlo.
  • Reflejo de Galant o incurvación del tronco: Este reflejo se produce al colocar al bebé en posición prono y aplicar un estímulo pasando el dedo índice por su columna. El bebé presenta una fuerte incurvación del tronco hacia el lado en el que se ha realizado el estímulo.
  • Reflejo de la marcha automática: Este reflejo se activa al sostener al bebé desde el tronco e inclinarlo levemente hacia delante. El bebé mueve los pies de forma involuntaria como si estuviese caminando hacia delante.
  • Reflejo tónico cervical o reflejo del cuello: Este reflejo se evalúa girando la cabeza del bebé hacia uno de los lados. El brazo y la pierna del lado girado se extienden, mientras que los del lado opuesto se flexionan. Si este reflejo se prolonga más allá de los tres primeros meses, puede indicar una afección del sistema nervioso central.
  • Reflejo de presión palmar: En este reflejo se examina la capacidad e intensidad del bebé para agarrar un objeto. Además, se ha observado que este reflejo está ligado a un descenso de la frecuencia cardíaca del bebé y se interpreta como una expresión fisiológica con características sedantes.
  • Reflejo de presión plantar o Babinski: Este reflejo se produce cuando se ejerce presión en la planta del pie del bebé, lo que hace que flecte los dedos de los pies. La ausencia de este reflejo durante los primeros seis meses de vida puede estar asociada a un problema neurológico.
  • Reflejo de extensión de dedos: Este reflejo se activa ejerciendo presión en el dorso de la mano o sobre la superficie ulnar del dedo meñique. Indica la situación de neurodesarrollo del bebé.

La evaluación de los reflejos arcaicos en situaciones determinadas por el estado clínico y necesidades del bebé puede ofrecer a los profesionales de enfermería una ayuda en la valoración y detección de trastornos neurológicos y motores. Conocer, estimular y evaluar estos reflejos puede prevenir complicaciones en edades más tardías.

¿Conocías estos reflejos arcaicos? ¿Examinas algún otro reflejo arcaico de forma rutinaria? Déjanos tu respuesta en los comentarios.

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