Leucemia mieloide crónica: causas, síntomas y tratamiento

La leucemia mieloide crónica (LMC) es una enfermedad cancerígena de la médula ósea caracterizada por un aumento descontrolado en la producción de algunas de las células que ésta produce. Constituye aproximadamente el 20% del total de leucemias y afecta a alrededor de 1 caso por cada 100.000 habitantes. Aunque es más común en personas de edad avanzada, también puede presentarse en niños y adultos jóvenes.

Índice

Gravedad de la leucemia mieloide crónica

La LMC se incluye dentro de un grupo de enfermedades llamadas Neoplasias Mieloproliferativas, que se caracterizan por tener una evolución lenta. Por lo general, el diagnóstico se realiza en una fase crónica y asintomática de la enfermedad. Antes de los tratamientos actuales, la evolución natural de la LMC era permanecer en esta fase crónica durante aproximadamente 3 a 5 años, para luego pasar a una fase acelerada y finalmente a una fase blástica, que es similar a una leucemia aguda y tiene un pronóstico desfavorable. Sin embargo, gracias a los tratamientos disponibles, la probabilidad de progresión es menor al 10%.

Aunque la LMC es una enfermedad grave, el pronóstico ha mejorado significativamente en los últimos años gracias a los avances en los tratamientos.

Expectativa de vida en pacientes con leucemia mieloide crónica

Según el presidente del Grupo Español de LMC (GELMC) de la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH), el 95% de los pacientes con LMC logra controlar la enfermedad y tener una esperanza de vida similar a la población sana gracias a los nuevos medicamentos. Aunque los tratamientos suelen ser de por vida, el objetivo de la comunidad médica es lograr la curación de la enfermedad.

La LMC es considerada el cáncer con el arsenal terapéutico más eficaz y estudiado. Los tratamientos deben adaptarse a los objetivos y comorbilidades de cada paciente, y es importante minimizar los posibles efectos adversos ajustando las dosis. Además, los hematólogos deben esforzarse por conocer y atender las necesidades de los pacientes.

La cooperación nacional, europea y mundial es clave para el avance de la ciencia en el tratamiento de la LMC. La investigación básica es fundamental para comprender mejor el proceso de la enfermedad y desarrollar nuevas técnicas de detección y tratamiento. En este sentido, se están incorporando nuevas técnicas moleculares, como la ultrasecuenciación, que permiten detectar mutaciones que no son detectables por la técnica de Sanger y pueden identificar genes distintos al BCR-ABL.

Causas de la leucemia mieloide crónica

La LMC se produce debido a cambios en el ADN de las células de la médula ósea. Estos cambios pueden activar oncogenes (genes que promueven el crecimiento y la división celular) o desactivar genes supresores de tumores (genes que controlan la división celular o causan la muerte celular en el momento adecuado).

En el caso de la LMC, se produce una translocación en la que se intercambian partes de los cromosomas 9 y 2Esto da como resultado un cromosoma Filadelfia, que es más corto de lo normal. El cromosoma Filadelfia contiene un nuevo gen llamado BCR-ABL, que produce una proteína llamada tirosina cinasa. Esta proteína hace que las células de la LMC crezcan y se dividan de manera descontrolada.

Es importante destacar que los cambios en el ADN relacionados con la LMC no se heredan, sino que ocurren durante la vida de la persona.

Síntomas de la leucemia mieloide crónica

En muchos casos, la LMC no presenta síntomas y se puede detectar a través de un análisis de sangre de rutina. Sin embargo, cuando se presentan síntomas, estos pueden incluir dolor óseo, sangrado fácil, sensación de saciedad después de comer una pequeña cantidad de comida, cansancio, fiebre, pérdida de peso involuntaria, pérdida del apetito, dolor o presión en el lado izquierdo del abdomen, sudoración excesiva durante el sueño y visión borrosa debido a sangrado en la parte posterior del ojo.

Ante la presencia de síntomas persistentes, se recomienda consultar a un médico para realizar una evaluación adecuada.

Factores de riesgo de la leucemia mieloide crónica

Algunos factores que aumentan el riesgo de desarrollar LMC incluyen la edad avanzada y el género masculino. La exposición a la radiación, especialmente durante el tratamiento de otros tipos de cáncer, también puede aumentar el riesgo de desarrollar LMC.

La leucemia mieloide crónica es una enfermedad grave, pero con un pronóstico cada vez mejor gracias a los avances en los tratamientos. Es importante que los pacientes reciban un diagnóstico y un tratamiento adecuados, y que se promueva la investigación y la cooperación científica para seguir mejorando la calidad de vida de las personas afectadas por esta enfermedad.

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