Bastones en medicina: estructura, función y correlaciones clínicas

Los bastones son estructuras especializadas que se encuentran en la retina del ojo y desempeñan un papel crucial en la visión. Son células fotorreceptoras capaces de convertir la luz en información visual. Junto con los conos, son responsables de nuestra capacidad para ver el entorno que nos rodea.

Índice

Estructura de los bastones

Los bastones tienen una forma cilíndrica y son más abundantes que los conos en la retina. Se estima que hay alrededor de 92 millones de bastones en el ojo humano. Están compuestos por cinco componentes estructurales: el segmento externo, el pedículo de conexión, el segmento interno, la región nuclear y la región sináptica.

  • Segmento externo: Es la parte del bastón que captura la luz y la convierte en estímulos eléctricos.
  • Pedículo de conexión: Conecta el segmento externo con el segmento interno.
  • Segmento interno: Contiene organelas metabólicas como las mitocondrias y los retículos endoplasmáticos.
  • Región nuclear: Alberga el núcleo celular del bastón.
  • Región sináptica: Se encarga de transferir neurotransmisores como el glutamato entre las células fotorreceptoras y las células bipolares o neuronas secundarias.

Los bastones contienen fotopigmentos, que son pigmentos visuales capaces de absorber la luz en la célula fotorreceptora. En la retina humana, existen cuatro tipos diferentes de fotopigmentos presentes en los bastones.

Función de los bastones

Los bastones son altamente sensibles a la luz y desempeñan un papel importante en la visión nocturna. Son responsables de nuestra capacidad para ver en entornos con poca luz, como al atardecer. Sin embargo, los bastones tienen una baja agudeza visual y no son capaces de distinguir entre diferentes colores.

Los bastones están ubicados en toda la retina, excepto en el centro de la fóvea central. La fóvea central es una pequeña área en la retina que es responsable de la visión de alta resolución y la visión a color. Los bastones son más abundantes en las áreas periféricas de la retina y su densidad disminuye a medida que nos acercamos a la fóvea central.

Correlaciones clínicas

La degeneración de los bastones en la retina puede conducir a la pérdida parcial o total de la visión. Dos de las condiciones más comunes asociadas con la degeneración de los bastones son la degeneración macular y la retinitis pigmentosa.

La degeneración macular es una enfermedad relacionada con la edad que se caracteriza por la ruptura de las células fotorreceptoras en la mácula lútea, lo que resulta en defectos visuales. La visión central, que es responsable de la visión de alta resolución y la capacidad de distinguir detalles finos, se ve más afectada en esta condición.

La retinitis pigmentosa es una enfermedad hereditaria de la retina que causa la pérdida de fotorreceptores y el depósito de fotopigmentos en toda la retina. Esta enfermedad se manifiesta con síntomas como ceguera nocturna, pérdida progresiva de la visión periférica y fotofobia.

Los bastones desempeñan un papel crucial en nuestra capacidad para ver en entornos con poca luz. Aunque tienen una baja agudeza visual y no pueden detectar diferentes colores, son fundamentales para nuestra visión nocturna. Sin embargo, la degeneración de los bastones puede llevar a la pérdida parcial o total de la visión en condiciones como la degeneración macular y la retinitis pigmentosa.

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