Riesgos de aparatología estética en el embarazo

Cuando estamos embarazadas, debemos tener precaución con los tratamientos estéticos que nos realizamos. Algunos de ellos pueden representar riesgos para nosotras y para nuestro bebé. En este artículo, hablaremos sobre los posibles riesgos de la aparatología estética durante el embarazo y qué tratamientos deben evitarse.

Índice

Radiografías y embarazo: ¿son peligrosas?

Es posible que muchas mujeres se realicen una radiografía antes de saber que están embarazadas. Esto puede ocurrir si aún no han tenido su menstruación o si tienen periodos irregulares. En estos casos, es importante saber si estas radiografías representan un peligro para el feto.

Las radiografías utilizan radiaciones ionizantes, las cuales pueden tener efectos perjudiciales durante el embarazo. Sin embargo, tener en cuenta que los riesgos dependen del momento de la exposición y de la dosis de radiación recibida.

Si la exposición a la radiación ocurre antes de que el embrión se haya implantado en el útero, es posible que no haya ningún efecto sobre el embarazo. Sin embargo, si la exposición se produce entre la tercera y la octava semana de embarazo, se considera el periodo de mayor riesgo, ya que pueden producirse malformaciones fetales. Sin embargo, se necesitan dosis elevadas de radiación para que esto ocurra.

Tener en cuenta que las dosis utilizadas en los procedimientos diagnósticos son generalmente bajas y no representan un riesgo significativo para el feto. Por ejemplo, una radiografía de abdomen normal tiene una dosis de aproximadamente 5 mGy, mientras que una radiografía de pelvis tiene una dosis de aproximadamente 2 mGy. Para alcanzar las dosis perjudiciales, se necesitaría someterse a múltiples radiografías o escáneres.

Es necesario destacar que las dosis utilizadas en los tratamientos de radioterapia u otras intervenciones pueden alcanzar los límites de los 100 mGy, que se considera una dosis perjudicial para el feto.

Depilación láser y embarazo: ¿son compatibles?

La depilación láser es un tratamiento estético muy popular, pero es importante saber si es seguro durante el embarazo. La Organización Mundial de la Salud desaconseja la depilación láser durante el embarazo debido a las posibles reacciones en la piel y a los cambios hormonales que ocurren durante este periodo.

Aunque el feto no sufre durante la depilación láser, es posible que se produzcan efectos en la piel de la mujer embarazada. Algunos de estos efectos incluyen enrojecimiento en la zona depilada, foliculitis e incremento del dolor durante el procedimiento.

La exposición a la luz durante la depilación láser puede provocar reacciones cutáneas irregulares debido a los cambios hormonales propios del embarazo. Además, no existen estudios médicos que confirmen la seguridad total de este tipo de depilación durante el embarazo.

Por lo tanto, es recomendable evitar la depilación láser durante el embarazo y optar por otras alternativas depilatorias como las cremas o el afeitado. Es importante recordar que el objetivo de la depilación láser es eliminar el vello de forma permanente, pero durante el embarazo los tejidos circundantes pueden verse afectados por la subida de temperatura.

Tener precaución con los tratamientos de aparatología estética durante el embarazo. Las radiografías pueden representar riesgos en dosis elevadas y en periodos específicos de gestación. Por otro lado, la depilación láser está desaconsejada durante el embarazo debido a las posibles reacciones en la piel y a los cambios hormonales. Siempre es recomendable consultar con un profesional de la salud antes de someterse a cualquier tratamiento estético durante el embarazo.

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